






El Gran Trianon de Versalles cerraba sus puertas ayer a tres meses de exposición dedicados a la influencia del siglo XVIII en la moda del siglo XX.
“Le XVIIIe Au Gout Du Jour”, exposición llevada a cabo por el museo Galliera, ha puesto a disposición del visitante algunos de los diseños más espectaculares del pasado siglo, desde mitades hasta finales de los 90 concretamente. Se trata de la punta del iceberg de lo que se cree que guardan celosamente los archivos de uno de los mejores museos del mundo en moda.
Nada más atravesar la puerta de entrada el juego andaba en toparse con diseños de Pierre Balmain, Christian Dior o Roger Vivier ,auténticos padrinos de la alta costura, en contraste directo con esas salas repletas de historia en las que uno no puede dejar de preguntarse cuantas cosas se vivieron entre esos muros y en las que se cuidó hasta la última butaca y el último relieve para que no pasaran desapercibidas, curiosamente igual que en todos y cada uno de los trajes expuestos.
Otras cámaras mezclaban las creaciones de nombres no tan distantes en el eje cronológico con reliquias pertenecientes a la corte real de aquel siglo. Alexander McQuenn para Givenchy, Westwood o Lacroix como verdaderos trajes de inspiración francesa en los que la broderie, las organzas, y la superposición de ricos tejidos daban paso a la suntuosidad y los volúmenes.
Imágenes de algunos de los diseños presentados en la exposición.