Ya desde la entrada, justo en la primera fila algo se sentía en el ambiente: la camiseta corta, que dejaba ligeramente al descubierto el vientre de Diane Kruger, se asemejaba más a los atuendos de Cher Horowitz en “Despistados”, que a los ensambles de Carolyn Bessette Kennedy, la it-girl favorita de Nueva York en los Más